Esta marca refleja nuevos valores que emanan de un modelo diferente de empresas que trabajan para una economía autogestionaria, solidaria y equitativa en la distribución de las riquezas. Empresas recuperadas, cooperativas de productores y asociaciones civiles que ofrecen a la comunidad productos tangibles o intangibles producidos en forma solidaria y justa.
Estas organizaciones civiles y de productores tienen formas jurídicas democráticas, transparentes en la información y distribución de los ingresos, y aseguran unas condiciones de trabajo justas y dignas. Privilegian el apoyo a productores marginados o con poco acceso a la comercialización, como correlato de la propia experiencia solidaria.
Todos estos aspectos diseñan un nuevo modelo que hace frente a la crisis del modelo neoliberal con una nueva economía basada en valores colectivos.
